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sábado, 29 de diciembre de 2012

Reencontrando mi casa.

 
Regresar a casa después de casi un mes, es volver a encontrarme conmigo mismo... No es qué estando en otro lado no sea yo, pero... cuando tengo qué convivir con tanta gente, mi yo interno se esconde. Y mirar mis objetos, mis cuadros, la paleta, los tubos de óleo, los pinceles, y sentir la cálida respiración de Uma a mi lado... ese, ese soy yo. 

Reconozco qué tengo una dependencia emocional enorme con mi hija, más ahora qué no está Libertad. Uma en cuanto me vio saltó emocionada.  Brinco de gusto y ladraba saludándome... sus ojitos parecían decirme, ¿cómo pudiste dejarme?... Murió Libertad una semana antes de yo irme de la ciudad y a la semana me fui a San Francisco y a ella la sacan de su casa... Debió ser demasiado para ella. En estos días qué tengo en casa que dormimos juntos, siento una tranquilidad qué sosiega mi espíritu.  Tuve una plática con alguien en mi viaje qué ve lo qué ella llama "el mundo espiritual" y me dijo qué mi madre se comunicaba de alguna forma conmigo a través de Uma. Qué si yo tenía algo que decirle, se lo dijera a Uma... Lo que es cierto es qué desde que la vi sentí una empatia enorme. Y libertad la aceptó sin ningún problema. Si es verdad esto, entiendo por qué siento tanto por ella, por qué mis hermanos son tan cariñosos con ella... O es tan sólo está necesidad de sentirme cerca de mis padres lo qué me hace creer qué lo que me dijeron es verdad.  Lo qué es cierto es que, no es la primera vez que me dicen esto... Me dicen que el espíritu de mi madre está muy cerca de mi. Me gusta pensar que es así. Me gusta amar a Uma, me gusta abrazarla, y ella siempre está cerca... si pinto, ahí está... si me meto a la cama, se mete conmigo. Mi reencuentro con ella, fue lleno de amor mutuo, de complicidad.  

Este fin de año próximo, estaremos juntos, parece qué me iré a casa de una de mis hermanas, de Carmen... Y vamos a pasarla bien. 
La casa estaba llena de polvo, mucho polvo por todos lados, el baño tenía una capa de polvo... y la cocina ni mirarla quiero. El lado donde pinto, también... así que hoy me levante a sacudir un poco, espero que vengan mañana a lavar el baño y la cocina, para eso si soy muy torpe. Y sigo reponiéndome, apenas sentí el cansancio del viaje, el estrés del vuelo. También me puse a ordenar mis papeles del médico, los papeles qué tarje de las galerías qué visite. no fueron tantas... pero tengo que escribir como quede. Revisar las cuentas pendientes, ... Ayer compré material, compré el lienzo de Francisco... pensé que no podría entrar al metro con el, pero, en un descuido del policía  me metí... No había tanta gente. Así que no le estorbe a nadie. Y cuando regresé me metí a la cama, debajo de esa cobija de lana roja que me encanta, abrace a Uma y dormimos toda la tarde. Hace mucho frío en el estudio. Prendí el calentador...no fue suficiente, supongo qué tiene que ver que estuvo solo el estudio mucho tiempo, solo y cerrado. 

Hoy me prepare una jarra de café muy grande para cuando se me antoje,  calentarlo y ponerme a dibujar. Estos días de fiesta son tan extraños...