Si vas a usar alguna imagen de este blog, agradeceré mucho que des el crédito que corresponde, correctamente

jueves, 13 de junio de 2013

El silencio...

Permanecer en silencio es algo que se me da naturalmente... Pero está vez, no me ha sido muy fácil  callar tantos pensamientos que me vienen a la cabeza, Trato de recordad desde en que momento tuvimos diferencias y se remonta a muy temprana edad... Las cosas que recuerdo, no son nada gratas, y son muchas comparadas con las apenas percepciones de complicidad de hermanos  que tuvimos.

He pensado mucho lo que quiero decir de él, pensé mucho en ir, y hasta un boleto estuve a punto de comprar... pero en el momento de dar el sí para la compra, me vinieron pensamientos que me hicieron detener mis intenciones... Me he hecho muchas  preguntas, una que me impactó fue, ¿qué es lo que realmente siento con respecto a su muerte?.... y la respuesta es enorme. Supongo que mucha frustración, mucho abandono y mucho pesar de la forma en que acabo.  Sé que él eligió vivir cono lo hizo, pero nadie merece vivir y sentir una sensación de soledad absoluta rodeado de hijos y esposa. Y yo, siento un vacío enorme y si bien he parado de llorar, cuando recuerdo todo esto, me da una tristeza enorme. 

Me enferme del estomago por  shock emocional que representa esto, me sentí como cuando caí enfermo, y un cansancio que ofende, ya vi al médico, me dice que es estrés y qué debo reponerme ante la perdida. En realidad, creo que no hay tal perdida, si no una frustración y tristeza por tanta distancia entre los dos. Con él muere la indignación por haberme cambiado el nombre, con él, muere mi necesidad de aceptación, con él muere, la indiferencia, con él muere una parte de mi, y parte de mi sangre. Me queda muy claro, que nada es eterno y que hoy fue él, y mañana puedo ser yo. Con él muere cualquier posibilidad de reconciliación y acercamiento con sus hijos, por que como siempre he dicho, los que quieran construir algo lo harán, pero indudablemente que; si estando él nunca hubo ninguna posibilidad, muerto... ya no queda nada. 

He permanecido en silencio por muchos días, mi casa está de luto, y hasta Uma enfermo del estomago, seguramente de sentir mi dolor. El silencio es muy estridente en estos momentos, pero estoy seguro, que poco a poco, comenzaré a escuchar a los grillos que cantan en mi baño y mi ventana desde hace muchos años, para beneplácito de mi conciencia y tranquilidad de mi alma.