Si vas a usar alguna imagen de este blog, agradeceré mucho que des el crédito que corresponde, correctamente

martes, 27 de septiembre de 2011

Me voy a New York...

Tengo ansias... y lo mejor que puedo hacer para contrarrestarlas es pintar... y en esas estoy, pintando un óleo muy grande con una idea de oscuridad a la luz con el Talibán. Y entre que espero que sequen las veladuras... hago acrílicos para soltar mi mano y no destrozarme la cabeza pensando. Y me gusta lo que esta saliendo. Estoy seguro que me dará tiempo de terminar este óleo que ya sé como se llama, pues viene de una conversación, en mi cama... después de compartirnos amorosamente... es un cuadro que nació hace muchos años y provocó entonces que posara sus ojos en mi. Este nuevo óleo se llama "vuela alto" porque aunque no este conmigo, aun qué no se quedara, aun qué dejara de verlo, e incluso dejara de mirarme como a veces lo hace... siempre querré que vuele alto, tan alto como él quiera, tan alto y más allá de lo que el mismo piensa. ese será siempre mi emoción al ver el cuadro... ese será siempre mi deseo. "Vuela alto hermano mio... que en tu vuelo toco al fin la libertad" eso dice una canción cursi de mis años mozos... y qué en mi adultes, me significa tanto. Nos vimos el fin de semana, como hacía muchísimo no nos veíamos, y mirando el cuadro que tengo en el nicho de mi cama, ese que no quiero mostrar, "hermano mio" ... estando al lado mirando, tumbados, contemplándonos, me decía -cuanta historia tenemos juntos Darío, es increíble cuanta historia hemos hecho y esta aquí- y si, es así... Hay una historia que no se puede negar y que no puedo ocultar, que habla de ella mis cuadros y todas las tardes y noches que paso pintándolo... Hay una historia en mis paredes que me grita, que me dice que es lo mejor que puedo hacer para calmar mis ansias... para mitigar la soledad que a veces me abruma. Hay una historia llena de amor, de eso... no tengo la menor duda.

Y estoy a semana y media de irme a New York,, a vivir una aventura haciendo una película, a pintar frente a una cámara... y a mirar el mar, a sentir el aire frío del norte, y a pensar y pensar en mi trabajo creativo, a escribir mi diario sentado frente al río... a interpretar un personaje que en mucho se parece a mi, a contar una historia como dice Oliván... a vivir.

Me voy de mi ciudad por un mes, y estoy seguro que extrañaré a mis hijas, la paz que me da dormir abrazado a ellas. estoy a una semana de partir. y con todo... comienzo a extrañar mis pinceles... será por eso la apuración por terminar el óleo... no lo sé, pero mientras seguiré con el, y entre veladura y veladura... seguiré pintando acrílicos, nada más para calentar mi mano, para a través de esas imágenes, acariciar su rostro, cerrar los ojos, y meterlo en mi corazón.