Si vas a usar alguna imagen de este blog, agradeceré mucho que des el crédito que corresponde, correctamente

domingo, 10 de marzo de 2013

Soñar despierto, es todo lo qué necesito.

 Aun recuerdo esa playa llena de gaviotas y el frío qué sentía...  En mi mente veía a Uma entre ellas, jugando, saltando. La luz, me impresionó, era tan brillante que necesitaba mis lentes oscuros, y lo más extraño es qué traía puesto un abrigo invernal,  por qué el viento era demasiado. Cómo me habría gustado ver a Uma junto a mi ahí, así, como se ve ahora. 

Creo que seguiré pintando cosas de estas... recuerdos y sueños qué tengo con ella. Me gustan y me están divirtiendo mucho hacerlo. Y es un ejercicio enorme para poder experimentar cosas diferentes en mis percepciones y poder pintarlo. Salirme un poco de lo qué siempre hago que ya comienza a cansarme, incluso el color, necesito más luz, diferentes matices. 


El jueves pasado comencé el retrato de mi sobrina Fabiola, qué le prometí hace al menos un para de años, Ella y mi sobrina Mónica me faltan de retratos, bueno, ahora sólo Mónica. Lo curioso es qué salió de una forma tan rápido que me sorprendió muchísimo, el mismo jueves, hice todo el planteamiento de la pieza. Quizás por que la tuve en mi memoria mucho tiempo y ya tenía ganas de hacerla. Hoy domingo la termino y me está gustando muchísimo.

Estos días he estado trabajando muy tranquilo. tanto que valoro enormemente no tener que salir a  más nada que ir los miércoles a la clínica. Y eso me hace pensar que declinaré la oferta de participar en una organización que pretenden hacer, es un proyecto de hace años, qué si bien era muy atractivo, en algún punto se perdió. Querían hacer la "Casa del Artista Plástico" Un sitio qué brindara servicios médicos y asistenciales a los artistas que llegan a una edad adulta y están solos. En su momento, dediqué mucho tiempo y trabajo, pero el alcohol y las fiestas dieron al traste esto, y se cayó, de repente todo se detuvo, esto fue en 2003, ahora casi 10 años después pretenden que que retome el proyecto y me invitan, pero... la verdad es que no tengo ganas, ni la energía para hacerlo. No quiero hacerlo... eso implica salir de mi casa y estoy muy dedicado a mi trabajo creativo. Así que mañana iré por qué ya quedé, y plantearé esto; diré amablemente: Muchas gracias por pensar en mi, pero, no estoy en posibilidades de hacerlo. 

Necesito seguir trabajando, necesito seguir con mis cuadros y mis libretas... eso es lo qué necesito... y no más.