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martes, 23 de diciembre de 2014

Celebrando la vida de mi madre,., Doña Carmen Salazar de Araizaga

Hoy hace 14 años que mi madre se fue... es mucho tiempo, mucho. Algo pasa en mi interior que si bien la recuerdo, trato de no pensar mucho en ella.  Reconozco un sin fin de cosas en mi, que eran de ella... Mi madre siempre estuvo triste, cargó una tristeza de no sé qué que abrumaba... Quizás haber crecido huérfana,  en un ambiente familiar hostil  con una família que no era la suya, con una religión diferente sin sus hermanos, sin su identidad. Pero conoció a mi padre e hizo una gran família... Fuimos 8 hijos y toda su vida se esforzó por darnos todo lo que ella pudo y creyó que necesitábamos. 

Hay muchas anécdotas de las que me acuerdo de ella. Desde que tengo uso de memoria, siempre la vi cociendo en su maquina, dirigiendo un taller de costura que nos dió para vivir. Siempre dirigiendo desde ahí a quienes atendían la casa. Ella siempre fue una mujer muy fuerte y decidida, pocas cosas le daban miedo, muy pocas... siempre iniciando un negocio, siempre buscando ganar más dinero con mi padre al lado... siempre empujando a todos para vivir. Recuerdo que cuando alguién lloraba nos decía "llora cuando me muera" otra frase muy de ella era "el día que caiga en cama no me levanto" y nos lo cumplió. Siempre fue muy sana, no era de ir al médico por nada, ni por revisiones periódicas... pero cuando verdaderamente enfermó, cayó en cama y ya no se levantó. Tardó 3 días en irse... y se fue en paz, siguiendo a mi padre. Sólo le preocupaba que una vez más en navidad... nosotros, su hijos estaríamos de luto. 
Pero me gusta recordarla, bordando, cantando a su cantante favorito, sintiendo las canciones. Y hoy en la víspera de la navidad, preparando la comida de la cena y a mi papá cantando junto a ella adornando la casa. de vez en vez, le decía "vente negrita, vamos a bailar" y bailaban... 
La verdad es que desde entonces decidí no festejar nada. No tengo nada que festejar, no creo en nada de lo que se dice que se celebra... la navidad, jamás ha sido lo que era, y prefiero estar en mi casa, tranquilo, escuchando su música, sin tristezas, sólo recordando quien era ella sólo recordando quienes fuimos y disfrutando quien soy yo ahora.