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lunes, 23 de junio de 2014

Mi hermana Blanca...

Hoy tuve una charla muy larga con mi hermana... Al mirarla me impactó cuanto ha envejecido en estos días... cuando la vi, menudita, delgadita,... Me asusté, tenía los ojos perdidos, tristísimos... Sentí como mi estomago se arrugaba... tuve esa sensación que me viene desde el bajo vientre hasta la mandíbula... Quise llorar, pero en ese momento, me dí cuenta que así no le servía de nada. Me acerqué... y poco a poco fue poniendo sus ojos en mi. -Hola- me dijo ella... La abracé y de algún lado salió todo lo que le quería decir. Por primera vez, hablamos del contenido de sus emociones y de las mías y no sólo de lo que aparentamos sentir. Hablamos del perdón, de la culpa... de la falta de responsabilidad ante todo lo que hemos hecho... Tengo claro que nada viene de la maldad... sólo de la ignorancia y el miedo... Ella llorando me dijo toda la angustia que siente por sentir que mis padres no la habían perdonado... Mis padres murieron hace ya casi  15 años los dos...  pero estoy seguro que en sus pensamientos estaba el perdón... lo más importante ahora es que ella se perdone a si misma. De otra forma, nada la ayudará a regresar al camino que es vivir día a día con todo lo malo y lo bueno, con todo el aprendizaje que tenemos, con todos los a pesares y a partir de estos. Le tomé sus manos y se las froté... las tenía tan frías, tan dañadas, tan delgadas... hablamos del olvido en que ella se metió a si misma, de los años de olvido. Han sido tantos años que es muy dificil que en tan poco tiempo ella se recupere. pero estoy seguro que si así lo quiere, así será...
La mente es muy poderosa, nos puede enaltecer o nos puede destruir, pero estoy convencido que cuando uno se enferma, no es uno el enfermo... es el cuerpo, no ella... Ella está dentro, y dentro es que puede arreglar lo que sea necesario. Sólo ella ...
Sigo en medio de muchas cosas que me cuesta trabajo ordenar, pero también como ella, sé que soy y el que puede arreglar lo que tengo dentro... No puedo hacer mucho, más que escuchar y hablar desde lo que fue para mi, mí recuperación.... Y desde ahí le hablé... Daniel me dice que esté tranquilo, que le trasmita optimismo y energía... Te juro Gil que lo intento. Hoy me sentí más tranquilo después de haber hablado tanto, de haberla mirado a los ojos... de buscar en ella lo que siente y necesita y de mostrarle la belleza que hay en ella misma. Por eso busqué estás fotos... ella las tiró  hace algunos años, yo las recogí de la basura... Y mirarla en esos años, con la belleza implícita que te dan esos años ,e hace pensar que esa misma niña está dentro de la mujer que veo en el hospital. Se las quiero mostrar, quiero que se vea... quiero que se recupere a si misma... quiero que rete a los médicos a que ella saldrá adelante, los años o meses que le quedan quiero que sea feliz... que encuentre el camino de regreso a vivir la vida... a disfrutar el aroma de la tierra mojada... a disfrutar los abrazos que nos debemos todos como hermanos... al final, somos la misma sangre de mis padres todos y cada uno de nosotros.